Ahora cualquiera puede ser ministro
14.03.2009
Siempre que veo a alguien tan entusiasmado decidiendo sobre vidas que no le afectan y animando a matar con semejante desfachatez pienso lo mismo: si esto es progresía, que no progresío. Estamos en un mundo al revés: robas una gallina y vas a la cárcel; promueves la matanza de miles de seres humanos y te hacen ministra. Qué extraño.
Pretenden convertir a los médicos en sicarios. Que dejen atrás su promesa (http://www.uv.es/jaguilar/historias/jurhipo.html) de curar y salvar vidas y se llenen las manos de sangre. Qué tristes pretensiones.
Os digo, y me digo, que o nos movemos (http://www.hazteoir.org/) o sencillamente acabarán matándonos… legalmente.
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